7/11/2021

Aguaje y gerencia cultural en el gobierno de Luis Abinader



Por Miriam Ventura
 
A un alto porcentaje de dominicanos les gusta vivir de aguajes. Hubo un tiempo que todo el mundo tenía Fundaciones y organizaciones culturales supuestamente registradas como Non Profit , Charity, o Non for Profit -lease sin fines de lucros, con fines de lucros, y de caridad- Con estos aguajes, ganan prestigio con los políticos, diputados, congresistas y candidatos a la presidencia de la República Dominicana.
Lo que no le informan a los políticos y candidatos cuál es su score, (rating, puntaje colocación dentro del sistema Charity qué tipo de “form” o formulario llenan, cuales reportan al IRS. Así es como los partidos de RD, sus jefes, sus candidatos , sus congresistas y diputados se dejan timar por militanticos/as culturales. Eventos intrascendentes le llenan los ojos y consiguen votos para tal o cual candidato, por ello cuando el candidato se hace presidente, tiene compromisos de nombramientos con villegas y todo el que llega.
Es más, este tipo de eventos ha logrado congregar a ciertas figuras ya fuera de moda y que están insertados en algunas universidades de NY y otros estados de la Unión. Al presidente Luis Abinader le está pasando, con nombramientos y destituciones al vapor.
Ese “quita y pon” se produce cuando se descubre que el o la "gerente" cultural y/o activista es una simple pantalla o screen. Y Abinader no es el único, se sabía ya que el ex comisionado Carlos Sanchez aspiraba a serlo cuando comenzó a invitar a escritores/as su casa, a deslizarse desde las páginas de diagramación de un periodiquito marginal hacia los eventos de "homenajes" que patrocino, en cultura le dio el “name recognition” .
Así que Danilo Medina, expresidente de RD lo nombra en el Comisionado bajo el criterio no solo partidista y familiar, sino como un fogoso “aglutinador cultural.” Después toca a los periodistas y autores de verdad, lidiar con el fiambre o autoexcluirse. Ambas cosas son un riesgo. Callarse y autoexcluirse les da poder a estas pantallitas. O recurrir a lo sabido en términos de redacción y de no vigencialidad, es decir, no identificar o nombrar a los villanos y villanas culturales.Los  se reeditan cada cierto periodo y gobierno. Cuando el PRD, quien suscribe los denomino “mercenarios culturales”.
Los villanos/as culturales de hoy dicen representarnos en materia cultural como país, nación, comunidad, vecindario y/o grupo etnico.
Particularizando y en modo de dejar saber que aunque lo intentan con garras no a todos los escritores reales, la villania cultural, logra sumergir en el "Cancel Culture," mucho menos en la cultura borrada (culture DELETE) o como dicen los portugueses : EXCLIZAR.
Para aquellos a quienes interese dejar su zona de confort, salirse un poco de su ropaje de crítico literario , difusor de la literatura y académicos , un link donde pueden dar un "check it out" e informarse de quién es quién a nivel de charity, non profit, non for profit y las foundations, confirmar, quién miente y quien no. Están todos invitados y se sorprenderán cuando no encuentren ni sombra de aquellas sombrillas culturales con la cual caen de bobos los ministros/as de cultura y los presidentes de RD.
Por si acaso no todos estamos a modo de que se nos conquistase por la cultura de la pantalla,(Screen culture) la cultura Jam, o interferencia en la cultura via las redes sociales, a menos que no se apueste seriamente a la cultura de la convergencia (Convergence Culture) Dicho así: Una comunidad, un artista, un poeta no puede ser representado, culturalmente sin ellos, -los propios ejecutores, creadores- mucho menos vía twitch(tuiteos) o por streaming y facebook.



https://www.charitynavigator.org/index.cfm?bay=search.summary&orgid=11410&fbclid=IwAR0nXWfjapf6vwld8U9coievTfk3Trdd6HvNq9dUZWy8epGybVX807vosCo

2/16/2021

La globalización de la literatura kitsch




Por Plinio Chahin

La literatura actual, «kitsch» o de mal gusto, se ha impuesto hoy en todos los países del mundo.Los temas de esta literatura que tomaron su forma primera en Europa occidental y en los Estados Unidos de Norteamérica, constituyen lo que aquí hemos llamado cultura de masa.La cultura de masa posee una fuerza avasalladora extraordinaria. Es cierto que hay que tener en cuenta algunas resistencias.Sus contenidos esenciales se refieren a necesidades privadas, afectivas (felicidad, amor), imaginarias (aventuras, libertad) o materiales (bienestar).En tal sentido este tipo de literatura le proporciona al público una tremenda fuerza de conquista.En cualquier parte donde esta literatura se ha impuesto, ha sido producto de la extinción de las mejores tradiciones.Es decir, que la difusión de esa literatura no resulta únicamente de su globalización, sino que desarrolla esa misma globalización a partir de la manipulación del gusto literario, así como también despierta ciertas necesidades autodirigidas.La relación del lector con el libro, sus valoraciones estéticas y sus preferencias sentimentales se transmiten a esa expresión inmediata de lo sentido que es la escritura.La literatura es una especie de sismógrafo que registra las menores variaciones del estado de reposo espiritual predominante.En la literatura, sobre todo en la narrativa actual, es donde el espíritu de la época adquiere mayor distorsión.La literatura que utiliza como materia prima simulacros academicistas y degradados de la verdadera cultura, acoge y cultiva la sensibilidad en apariencia reivindicativa de algunos sectores marginados de la sociedad.Ahí está la fuente de sus ganancias. 0, dicho de otro modo, esta literatura se adapta a los que ya están adaptados, y adapta a los adaptables, integrando los lectores a la vida rebelde de un universo artificial.Ahora bien, esta rebelión no puede resistir mucho tiempo, y tiene que integrarse forzosamente a la nueva y gran capa consumidora que se adhiere al nuevo modo artístico.Por tanto, su dialéctica circular actúa especialmente en el nivel medio de los lectores, ya que, por una parte, permite satisfacer por medio de lo imaginario las necesidades condicionadas del espíritu, pero, de rechazo, fomenta dichas necesidades orientándolas hacia la aspiración artificial y frívola.Paralelamente, la perpetua incitación a consumir y a cambiar (publicidad, modas, bogas y olas) el perpetuo flujo de los flashes de los selfies o likes y de lo sensacional, se conjugan en un ritmo acelerado, en el cual todo se desgasta y todo se sustituye muy de prisa: novelas, cuentos, relatos, poemas. Las modas, bogas y olas llevan a cabo un vaciado completo.Al tiempo, llamado eterno, del arte, le sucede el tiempo fulgurante del éxito y de los flashes y likes, el flujo torrencial de las reseñas periodísticas y las valoraciones desmedidas, escritas en las contraportadas de los libros.Un presente siempre nuevo es regado por el cultivo de estos relatos. Extraño presente, porque es a la vez vivido y no vivido; es vivido mentalmente en cuanto a que los lectores sufren la repetición y la similitud de tramas, ritmos y sucesos, como espacio estancado de la imaginación.Esta «nueva literatura» plantea un problema de fondo. \No es el problema de su valor artístico, sino, la creación de nuevos valores de consumo. Esto significa que se acelera la distribución del libro por medio de un gran comercio de relaciones de compensación con el imaginario del lector.

Esa proximidad entre el polo real y el polo imaginario permite electrólisis incesantes. Lo que constituye la dinámica específica de este negocio es la orientación de una parte del consumo imaginario por medio de procesos de identificación hacia realizaciones concretas.En las sociedades occidentales, ese desarrollo del consumo imaginario provoca un incremento de la demanda real, de las necesidades reales. Esto pone en claro un hecho fundamental: no existe un espíritu de la época, sino, que, por así decir, hay una “serie de espíritus de épocas”.Siempre podrán distinguirse grupos totalmente diferentes con distintos ideales vitales y sociales. Con cuál de estos se relacione más estrechamente la literatura predominante dependerá de una multitud de circunstancias. El «kistch» es mecánico y opera mediante fórmulas.El «kitsch» es una experiencia vicaria de sensaciones falseadas. El «kitsch» cambia con los estilos, pero permanece siempre igual. El «kitsch» no exige nada a sus consumidores, salvo dinero; ni siquiera les pide su tiempo.Como es posible producirla mecánicamente, este tipo de literatura ha pasado a formar parte integrante de nuestro sistema productivo de una manera vedada para la auténtica cultura.La literatura «kitsch» ha sido capitalizada con enormes inversiones que deben ofrecer los correspondientes beneficios: Está condenada a conservar y ampliar sus mercados.Aunque en esencia la literatura de mal gusto es su propia vendedora, se ha creado para esta literatura un gran aparato de ventas, que presiona a todos los miembros de la sociedad.Se montan sus trampas incluso en aquellos campos que constituyen la reserva de la verdadera cultura.El ‘kitsch’ y el ‘camp’ son el arte y la literatura del artificio, la frivolidad y la exageración. Una tradición crítica suele también relacionarlas con la sensibilidad homosexual, asociando la identidad sexual a una estética y estableciendo, de este modo, un ghetto muy discutible en la medida en que propone una mirada esencialista. Una lectura como la de M. Calinescu establece el ‘kitsch’ como un fenómeno de la modernidad y lo opone a la vanguardia.La oposición es frecuente y repite la de otro clásico, C. Greenberg quien, en «Vanguardia y Kitsch», enfrenta la cultura sucedánea y comercial a la cultura «genuina».Es más, la información se reviste de elementos novelescos, a menudo inventados o imaginados por los periodistas literarios. Al contrario, en el contexto imaginario, domina especialmente un hiperrealismo asimbólico, construido por acciones e intrigas novelescas que tienen todas las apariencias de la superficie sorda de la entrega inmediata.A la proliferación de los «relatos ridículo y cursis» viene a añadirse la importancia concedida a las estructuras de vidas narradas sin imaginación ni sesgo simbólico alguno. La prensa de este tipo de escritura abre sus columnas a estos «relatos» como figuración de unos acontecimientos que no se justifican más que por su valor espectacular.A través de una reseña sensacionalista, a través de esas rarezas del comportamiento de la crítica, se pueden descubrir las indigencias y ausencias de rigor. Las estructuras de este panorama son recurrentes, a través de un amaneramiento propiamente afásico y grotesco.En cierto sentido, esta situación o «suceso» resucita la ampulosidad trágica que desprecia sus límites. La presencia en forma de «sucesos», de lo horrible, de lo ilícito, del destino y de la muerte de la vida cotidiana, queda mutilada por el consumo periodístico; el suceso se consume no con arreglo al rito de un problema artístico, sino en nuestras mesas, con un mohín de fondo, raspándonos los ojos.En un país como la República Dominicana, no basta con sentirse inclinado hacia la literatura de mal gusto, hay que sentir una auténtica pasión por ella, pues sólo esa pasión nos dará la fuerza necesaria para resistir la presión del artículo falseado que nos rodea y atrae desde el momento en que es lo bastante frívolo para tener aspecto de universalidad.

1/30/2021

El axis poético de Luis Manuel Ledesma: Facturas y otros papeles

 



Por Miriam Ventura

Westchester NY. -  Algunos términos y glosarios facilitan la lectura de Facturas y otros papeles del escritor y periodista Luis Manuel Ledesma, a saber: Experimentalismo, Pluralismo, Humor poético, poesía concreta, poética matemática y algebraica.

Facturas y otros papeles es un libro pequeño en formato 8 ½ X 11. (un soft cover) de 109 páginas que encierra las mil y una manera poética con que su autor enfrento su proceso escritural-creativo.

Los poemas de este libro editado hace un tiempo por la Editora Nacional del Ministerio de Cultura de RD, fueron escritos a inicios de la década del 70’, poco después Ledesma, obtiene el Premio de Poesía de la Editora La Razón.  Enriquillo Sánchez, escribiría en los 90’ que “los setenta se iniciaron con Luis Manuel Ledesma”.

Década de efervescencia literaria. En los 70’ los movimientos literarios estaban a pedir de boca. La poesía concreta y el pluralismo, o el pluralema de Manuel Rueda. el experimentalismo seguido por muchos poetas de entonces. Ledesma como otros de su época se adhirió a estos movimientos, pero, algo lo distinguiría de los demás; su humor, alta comicidad erótica y social su buen humor que recuerdan al Aristophane de la vieja Grecia.

Ledesma, cierra circulo en Republica Dominicana y se establece para los 80’ en Estados Unidos, destaca como periodista, editor de la prensa y televisiva. Pero su verdadero oficio es el de poeta. Uno bohemio y reservado.

Factura y otros papeles acompañó en el viaje al poeta quien se estableció en la ciudad de Nueva York. El poeta y periodista trajo en su equipaje la moral de las matemáticas, que filosóficamente hablando produce intereses positivos y negativos. La lógica de Baldor, el viaje.

Ledesma monta como parodia o comedia el razonamiento de cómo los funcionarios y políticos tratan las facturas que devienen en propaganda política.

En este libro el poeta renueva el moralismo de los números. Un ejemplo es cómo el poeta mismo, es ya una variable que determina el uno por diez, (1X10). El porcentaje, en verdad no es el valor absoluto sin que se inserte el cien.

De lo que se trata es de cómo las masas pueden tener importancia en un proceso político sin entender la poética de los movimientos del cambio. En la poética de Ledesma, el poeta mismo es la variable del 1X10. En RD, no hay a este momento, diez poetas como él.




“Uno por 10 igual a uno por uno por uno, mismo por 10\O por alguien que aguarda/ceporte” (fragmento)

Factura -0001- y Factura -0004- págs. 57-59

Ledesma hace humor negro, de cierta comicidad sensual para plantear temas políticos, sociales derivando en un teatro de caracteres, (Violeta, la Castellano, Martínez, Vivaldi, Álvarez etc.) Sus metáforas similares a un código humanizan los cálculos.

No es casual, los primeros matemáticos antes fueron filósofos y poetas. Este libro encaja en ese contexto. Los números también tienen moral, cuando a los integeres les falta esa moral, se tornan en negativos, llegar a la nada para comenzar de nuevo. El poeta se confirma en el poema titulado “Relación de senos en contabilidad al 30 de junio” (paginas 44-45)

“El primero/el de arriba/el un poquitoabajo/el soñoliento/el izquierdo/el que descansa en el ojo. (fragmento)

Para la cabeza poética de Luis Manuel Ledesma, para revertir lo negativo a positivo hay que contar al revés (pasa en la buena poesía) hasta llegar al neutro o la nada, retroceder los pasos y comenzar de nuevo, -4 -3 -2 -10 (la nada), encontrarse con la nada y volver a comenzar 1 2 3 4 (integeres negativos a positivos) Su poética juega con la nada, lo horizontal, lo vertical. El poeta cruza o pone en axis muchas cosas. Solo hay que saber leerlo.

Aristóteles describía las matemáticas como un concepto moral, donde la lógica, la igualdad, la justicia y las relaciones numéricas tienen que ser racionales y orientadas matemáticamente, todo ello para que las cosas salgan positivas o negativas.

Similar al concepto de perseguir la balanza de lo justo. Lo que Ledesma refleja como aparente parodia o comedia, es el razonamiento de cómo los funcionarios y políticos tratan las facturas en cualquiera circunstancia hasta dejarlas convertidas en propaganda.

Se lee asi en el poema titulado “Primavera” (en la sección: Panfletos) como verso final, el poeta deja establecido que efectivamente “La primavera es un asunto de Estado”. (pág. 75) O en el poema “Contienda” de esta misma sección, donde el autor apunta:  

“Los funcionarios buscan horóscopos/los opositores consultan a su bruja favorita/el superior gobierno/abre una caja llena de carcajadas. (fragmento, poema Contienda, pág. 86)

Factura y otros papeles es un gran libro que registra al autor en un campo poético matemático que enseña poéticamente a cerrar el círculo social que se crea alrededor de Uno “mismo” perpetua hasta lo irracional, por ello hay que saber cerrar ciertos círculos, pero son los círculos que sirven como modelos sociopolíticos para apoyar la poética y la humanidad lingüísticamente expresada

¿Cómo se mantiene la humanidad frente a metodologías matemáticas? ¿Como se mantiene la individualidad-humanidad a partir de una poética?  Simple:  Combinando un concepto de igualdad cuantitativa y de cualidad. La maravilla del poeta es que puede crear un balance entre su escritura y el papel, entre el lector y el escritor, entre el ego y los demás. El poeta Ledesma, es real, y su poética vital, porque trabaja su obra entre dos balances y es lo que lo hace esencialmente humano, poeta

https://listindiario.com/ventana/2021/01/31/654881/el-axis-poetico-de-luis-manuel-ledesma-facturas-y-otros-papeles