2/23/2020

Abinader y la nada

Luis Abinader, candidato a la presidencia de RD por el Partido Revolucionario Moderno


Por J.C. Malone

Nueva York.-La existencia de Luís Abinader demuestra que la Iglesia Católica Romana mintió cuando aseguró que cerró del Limbo.
¿Dónde si no en el Limbo, puede existir alguien tan desabrido, con una mirada tan vacía, como Abinader?
La fortaleza de su “liderazgo político” es la nada. Personalmente me ofende que lo comparen, con un vegetal tan noble como la tayota.
Abinader no dice nada, no propone nada e increíblemente hace mucho menos que nada para asegurar su posición indiscutible como “líder máximo” de la oposición política inexistente.
Sus seguidores lo defienden fervorosamente, es mejor creer que tienen a Abinader, pueden verlo, tocarlo, escucharlo, pero en realidad, no tienen absolutamente nada.
Y lo justifican, “es que no lo entiendes, el trae un estilo diferente de hacer política”, honestamente, no lo entiendo. Para mi, un “estilo diferente” solo funcionará perfectamente, con un pueblo diferente, no con la misma gente.
Según sus detractores “ese tipo no dice nada, no hace nada, no plantea nada, no existe, es una figura política etérea, no sirve para nada”.
Para el dominicano común y corriente, vulgar y silvestre, de fe ciega en la sagrada trinidad del pica pollo, pote, y dame lo mío, Abinader es la nada.
La epistemología nádica abinadélica, luce como una corruptela del “Libro de la Nada”, del místico Osho, quien plantea no hacer absolutamente nada, porque todo fluye, todo ocurrirá.
Abinader tuvo un “tiro libre”, adelantándole el desastre de las abortadas elecciones municipales, fiel a la doctrina nádica, nada hizo, nada dijo, dejó que todo fluyera.
El vacío nádico de Abinader resucitó al León, como “líder de oposición”.
El apocalipsis peledeísta, y las naderías abinadélicas, anuncian el advenimiento de la cuarta venida del azaroso mesías del pica pollo, el pote y el dame lo mío.
El pueblo tomó las calles, pero Abinader está ocupado haciendo nada, musitando, “nada te prometo, porque nada tengo”. Si gana haciendo nada, como presidente, nada diferente hará, presidirá un gobierno del “deja las cosas como están”.


Reproducido del Listin Diario con autorizacion del autor