8/01/2022

Los Bodegueros dominicanos y su cultura, sus desafíos













1 de 2

Por Miriam Ventura

Westchester County.- El negocio de las bodegas, como todo, ha tenido sus transiciones y ha viajado de etnia en etnia hasta quedar casi en su totalidad en manos dominicanas. La cultura de las bodegas va más allá. Es por ello que italianos, cubanos, puertorriqueños y dominicanos han sabido trabajar la mezcla para la transición.
Pese a que datos recientes muestran que la primera bodega o tienda de conveniencia se abrió en Dallas, en1927, registros históricos y reportes de The New York Times indican que durante la primera mitad del siglo XIX el término “bodega” tuvo vigencia en los relatos de habla inglesa de viajeros por España y América Latina.
Entonces, la bodega se limitaba a la venta o almacenamiento de vino. En el1870, una tienda de vinos llamada "The Bodega" tenía dos ubicaciones en el Bajo Manhattan. Tendríamos que ver qué tipo de migración cubana acuñó el término, pues esto permitiría una visión definitiva del origen, desarrollo y evolución de las bodegas.
Mientras, invito al lector a viajar en el tiempo:

Ya para la Segunda Guerra mundial el término bodega era ampliamente conocido.

Pero ¿qué es una bodega? ¿Cómo surge el término?

Para 1902 decir Bodega era la combinación de supermercado y bar. Por eso tiene lógica aquella melodía cubana que rezaba “bodeguero ¿que sucede”? Confirmando con música que el término bodega parecería ser una herencia cubana.

Pero también existe referencia fuerte sobre el origen puertorriqueño de las bodegas…
La historiadora puertorriqueña Virginia Sánchez Korrol cita a un recién llegado que recuerda haber trabajado para la compañía de manufactura American Manufacturing Company, en Greenpoint, durante la década de 1910.
Ella cita al recién llegado con estas palabras: “Había una pequeña bodega en Franklyn Avenue, cerca de la fábrica, que era propiedad de amigos míos, y vendían almuerzos calientes a la gente de la fábrica”.
Se explica que las bodegas dominicanas tengan empanadas calientes y otras exquisiteces de la cocina dominicana.

Establecidas estas referencias, los desafíos de los bodegueros, salvando distancia y territorialidades, son casi los mismos. ¡Y cuidado!, pues los que trabajan o son propietarios de este tipo de negocios, a más de una centuria padecen los embates de un sistema y una sociedad que en ocasiones los condena porque no los comprenden.

Los italianos desde antes de la Pequeña Italia en la bella ciudad del Bronx, los Cubanos inmigrantes durante Batista y Fidel Castro, asi como los puertorriqueños, un poco cansados de viajar en “la guagua aérea” del escritor Luis Rafael Sánchez, entregaron la cultura de las bodegas a las manos batalladoras de los dominicanos emigrantes.

Concientes de que no seria fácil enfrentar solos las multas de la ciudad por cualquier “quítame esta paja”, además de soportar el lobbysmo de políticos y propietarios de edificios (Landlords), los hijos de Duarte, Sánchez, Mella y Luperón crearon un vínculo histórico con sus primos árabes. Las bodegas de NYC y NYS City reposan casi en su totalidad en manos de quisqueyanos y árabes.

Como si fuera poco, los bodegueros dominicanos son timados por prestamistas, gente sin escrúpulos, y por una especie de “agentes tributarios” que les toman su dinero para resolver y negociar sus problemas con autoridades competentes. Un ejemplo de ello, ocurrió con la Zona de Empoderamiento (Empowerment Zone) de los vecindarios de Washington Heights y Harlem, donde, en nombre del blanqueamiento zonal, muchos bodegueros fueron desplazados por los llamados “Malls”.

En el contexto actual la palabra “bodega”, derivada de almacen, es definida como tienda pequeña que vende diversidad de productos al menudeo y de venta libre. Pero la verdadera traducción de su nombre en inglés (Convenience Store) es Tienda de Conveniencia, ya que es independiente, sin una corporacion que la sostenga, contrario a las grandes cadenas de supermercados y tiendas por departamentos (Malls) que, con capacidad de cabildeo (Lobbysmo), logran conseguir grandes beneficios que el gobierno les otorga, exonerándolos de cargos por productos vencidos o quejas de consumidores… Pero si un bodeguero dominicano se equivoca “La ley está para cumplirse”.

Actualmente existen mas de 150 mil negocios de conveniencia que operan en los sistemas de estaciones de trenes (subway y Metro North) en las estaciones de gas. En esa categoría también entran los negocios de 7-Eleven y los Food Market o marquetas de comida. Todas, incluyendo las bodegas, realizan ventas de hasta 650 billones de dólares, y tienen sus impuestos al día.

Sin embargo, el bodeguero dominicano sobrevive, a pesar de las deudas y limitaciones que el sistema le impone. El lector debe saber que el trato hacia los bodegueros latinos, dominicanos y árabes, es diferente al trato a los bodegueros no latinos.

El bodeguero dominicano, el que más nos interesa aquí, es alguien que muestra un buen espíritu en el trato y suele ser eficiente en el servicio con sus clientes y vecinos. Es generalmente colaborador, caritativo con las organizaciones comunitarias.

En la ciudad de White Plains, asiento del Condado de Westchester, en el Estado de NY, por ejemplo, se tardaron años para determinar ciertas ventas ilícitas y/o abusos y tráfico con inmigrantes, mientras las autoridades, sectores y cabilderos politico mostraban conducta de acechanza hacia los bodegueros dominicanos en los cinco condados. En Westchester, la mayor cantidad de bodegueros se concentra en la larga ciudad de Yonkers.

El bodeguero un ser humano que entiende las necesidades de su vecindario, en tanto es el más discriminado con multas exorbitantes, por la etnicidad y el lenguaje y estatus migratorio.

Vale destacar que lo que más afecta a los bodegueros dominicanos, especialmente a los de la ciudad de New York, es la falta de seguridad.

Aunque en la cultura del bodeguero dominicano prevalece la convivencia pacífica, ¿Qué pasa si alguien la vulnera? ¿Qué leyes protegen a los bodegueros?








No comments: